La Galería de Arte Contemporáneo MICH es un espacio autogestionado ubicado en Carlos Larraín Claro 1981, dpto. 1 Providencia, Chile. En estas dependencias viven dos de los integrantes del colectivo, quieres ofrecen su pieza destinada al trabajo de taller y en la que producen sus obras personales, para realizar cada dos meses exhibiciones de la obra de otros artistas, las que duran una semanas aproximadamente.

Nuestra misión como Museo Internacional de Chile con este espacio es ofrecen un lugar para quienes dedican su vida al trabajo de taller y a la investigación visual. Esta iniciativa surge luego de constatar que se repiten los expositores durante el año en varios, o incluso en todos, los espacios tradicionales de exhibición (y por tradicionales nos referimos tanto a museos como a varios espacios independientes por igual), y muchas veces incluso con el mismo trabajo. A nuestro saber, recorrer y completar el pequeño circuito del arte en Chile no asegura un éxito internacional ni nada similar. Esto rara vez sucede y, de todos modos, creemos que la misión del artistas va más allá de “coleccionar” exposiciones y engalanar el curriculum para luego mandarse a cambiar a quién sabe dónde. Por esta razón, nuestra galería no ofrece una convocatoria masiva, sino que se impone la misión de encontrar a aquellos artistas que trabajan sin descanso y, por lo mismo, muchas veces pasan por alto los avisos de postulación a exponer en ciertos lugares, ya que no están trabajando necesariamente para una exhibición predeterminada ni para un concurso, sino que los impulsa el puro deseo de pensar y trabajar.

A su vez, como galeristas y artistas, nos resulta fundamental trabajar desde un principio con el artista que expondrá en nuestro espacio, para acordar en conjunto los pormenores de la exposición. Con lo anterior, queremos decir que la Galería de Arte MICH no es un espacio que se entrega al expositor sin más, sino que se presta para el trabajo colaborativo, pues todo el trabajo que implica la exposición en curso es compartido. Nosotros nos ofrecemos como ayudantes de montaje, también aportamos con un poco de dinero para nuevas instalaciones y/o requerimientos. Tomamos esta lógica expositiva y curatorial como un ejercicio donde reconocemos nuestra propia subjetividad como gestores en relación con las obras seleccionadas, en vez de disfrazar dicho vínculo con ropajes seudoobjetivos, porque no creemos en los mecanismos de convocatorias y/o premiaciones.

Por último, en cada inauguración se ofrece una presentación musical de algún músico, además de un cocktail que varía entre una exhibición y otra. Esto se debe a que para el Museo Internacional de Chile visitar una exposición de arte debe ser una experiencia estética íntegra, para intentar hacerse cargo de la totalidad de la palabra “arte”, no sólo en su aspecto visual.