Mesa de Dibujo
Es una experiencia de diálogo y exhibición pública de dibujo. Tiene por objetivo hacer pública las problemáticas individuales en torno al tema, para de ese modo expandir el diálogo y pensamiento crítico.

Primer texto Mesa de Dibujo

Mesa de Dibujo es una instancia de diálogo y exhibición pública de dibujo chileno contemporáneo. Tiene por objetivo hacer pública la exhibición de problemáticas individuales en torno al tema, para de ese modo expandir el diálogo y pensamiento crítico sobre el mismo.

Nuestra primera Mesa de Dibujo contó con la participación de 4 dibujantes, quienes no sólo exhibieron sus trabajos sino que también compartieron con los asistentes las motivaciones profundas con las que llevan a cabo sus trabajos.

Mesa de Dibujo se enmarca dentro de la investigación teórico práctica realizada por el colectivo de Arte MICH junto al dibujante y músico nacional Diego Lorenzini, titulada: “Aproximación al Dibujo Chileno Contemporáneo” la que -hasta el momento- reúne a 25 artistas chilenos. Ésta investigación se caracteriza por reunir un panorama de artistas que ocupan el dibujo como un elemento fundamental de su producción artística.

Colectivo MICH, octubre 2014.

Chile Dibuja
Es una experiencia de acción participativa en el espacio público. Nos situamos temporalmente de un lugar  para invitar a los transeúntes a dibujar, lo que quieran, dibujar lo que nos rodea y posteriormente nuestro diagrama de trabajo.

Texto: Salir y adentrarse en el pasaje urbano

Somos el cosmos que comienza a observarse y entenderse

Carl Sagan

Salir y adentrarse en el pasaje urbano atril al hombro, buscando paisajes corrientes para (intentar) convertirlos en obra de arte, en un producto cuyo proceso se comienza a gestar en los pasos previos, en el trayecto que obliga la ciudad. Así es como MICH hemos realizado “Chile Dibuja”, actividad que dentro de nuestro lineamiento de itinerancia, busca ese tópico tantas veces citado y pocas veces concretado de acercar el arte a la gente. Premisa que guarda dentro de sí una idea espacial del arte, es decir, estaría lejos y el artista sería un transportador, un nexo entre un objeto inerte y un público pasivo, sin embargo el arte está, pues como manifestación cultural humana es omnipresente como el lenguaje, como el rito, como la comunidad. Otra cosa por cierto, es la conciencia de su presencia, y la involucración en su proceso como sujeto activo.

Si bien es cierto el título “Chile Dibuja” podría parecer aleccionador y pretenciosamente pedagócico, lo cierto es que su ejecución no difiere de cualquier ejercicio personal de creación comúnmente invisible. Es, efectivamente, Chile el que dibuja, no por ser el artista un poseedor de un poder representativo exclusivo, sino que precisamente, por ser parte de ese todo imaginado como nación de forma conciente. El arte ya presente, tan sólo se visibiliza, se une a los otros procesos de la mano de sus creadores; los fragmentos del todo que eligen crear interactúan con sus pares. Chile dibuja, al mismo tiempo que Chile predica el fin del mundo, que juega ajedrez, que pasea indiferente entre el consumo, o que se asombra ante las actividades de sus semejantes, pues independientemente de los difusos conceptos que definen el ser nación, lo cierto es que actúan día a día autoignorándose.

Chile Dibuja es también un saludo a la tradición, a la vieja academia del atril, de la representación pictórica, y por qué no, de la asociación emotiva y personal, de la proyección dentro del cuadro de un exterior como pretexto para asimilar un interior. Las miradas del improvisado público, se juntan con preguntas curiosas o inquisitivas, y la cámara siempre despistada del turista del primer mundo, intenta llevarse la espuma de lo que jamás registrará. La acción propuesta, se sale así del cuadro, se cae de su atril y ronda la Plaza de Armas, el dibujo se vuelve al mismo tiempo prescindible e imprescindible, vivo y muerto como el gato de Schrödinger, pues sin él no hay atril, ni caminata, ni comunicación con el contexto, pero al mismo tiempo, ya nacido el dibujo queda relegado a un testimonio anecdótico de aquel flujo permanente de los Chiles que coexisten y aun gritándose no se escuchan. Si bien debemos conservar la mesura, y no pretender que nosotros seremos los descifradores de estas variedades fragmentarias, al menos esperamos ser delatores de su presencia. Por supuesto, carboncillo en mano.

Christian Álvarez Rojas, septiembre 2010.

 

Primer texto Chile Dibuja

Durante la práctica de esta actividad hemos entendido esta experiencia de dibujo como una acción participativa en el espacio público. Para realizar un Chile Dibuja visualizamos un lugar y un momento determinado. Una vez que llegamos al consenso, masificamos la información a través de nuestro sitio web y redes sociales para invitar a las personas que utilizan estos medio. En el lugar coordinado disponemos de una mesa, papeles y muchos lápices. Determinado el espacio físico, la situación y la contingencia nos apropiamos temporalmente de un lugar estratégico para llamar la atención e invitar a los transeúntes a dibujar, lo que quieran, dibujar lo que nos rodea, lo que acontece y posteriormente temáticas que vamos sugiriendo.

Colectivo MICH, octubre 2010.